domingo, 30 de marzo de 2025

Egipto de la dinastía I a los Hicsos

Kuhrt, Amelie. “Egipto desde la dinastía I” En: El Oriente Próximo… pp. 141-211


El país y el Medio

De Asuán y la primera catarata del Nilo al norte hasta Menfis se situaba tradicionalmente Egipto, lo que se llamó el “Alto Egipto”. Luego de Menfis se abre en un Delta con múltiples brazos una zona pantanosa conocida como “Bajo Egipto”. 

Al oeste estaban los desiertos que a veces se lograban dominar y era territorio de desterrados, y cuando no dominaba era refugio de rebeldes. Más cerca estaba al oeste la depresión de El Fayum, que en la época Ptolemaica (III-I a.C.) se habilitó para agricultura desviando un brazo del Nilo. Los faraones de la dinast´pia XII ya habían realizado obras de entarquinamiento ("Entarquinamiento" se refiere a una técnica de riego agrícola que consiste en inundar o anegar la tierra para que el agua se filtre y humedezca el suelo, también conocida como "enlagunar", "anegar"). Al este la península del Sinaí, ruta hacia Asia Occidental. 

Nubia era el vecino más rico, al sur de la primera catarata del Nilo que proveía productos, minerales y personal para trabajo. Hubo conflictos endémicos y trató de conquistarla. 

Aunque siempre ha sido seco el clima hacia el 1.0000-5000 era más húmedo aunque siempre dependía del Nilo y sus crecidas de julio a octubre, gracias a los monzones de Etiopía. Había tres estaciones que regían la agricultura: crecida, bajada (cultivo) y sequía (cosecha). En las zonas pantanosas se cultivaba papiro y pastaba ganado.




Historia dinástica

La historia de Egipto antes del período helenístico (ptolemaico) se divide en una serie de dinastías, concepto de Manetón, muy similar al orden de los recopilados en Cánon Real de Turín. Va desde el primer unificador Menes (3100-3000 a.C.), hasta la época anterior a la conquista de Egipto por Alejandro Magno. 

Esta división que alterna períodos de fuerte control con otros de debilidad y crisis, parece sugerir una continuidad y una lucha constante por regresar a una forma política ideal. Ciertamente al menos en las formas básicas de reorganización de la vida hubo mucha continuidad aunque hay muchos estereotipos que ocultan realidades más complejas.


La formación del Estado Egipcio

Un rasgo dominante es la división (Alto y Bajo Egipto) y la importancia de la unificación, simbolizada por el papiro (Alto) y la abeja (Bajo), las dos señoras el buitre (Alto) y la Cobra (Bajo) por dos diosas o la corona doble. La enumeración (Manetón y Turín) inicia con la unificación (Manes) e ignora a los reyes intermedios o parciales. Hay actualmente muchas dudas sobre la extensión, significado y proceso de esa unificación.

Una fuente importante es la Piedra de Palermo texto en una lápida de la dinastía V (2494-2345 a.C.), que son como anales pero está fragmentado. Es interesante que presenta a Manes como el restaurador de la unificación (lo que indica que hubo una unificación anterior, o una fragmentación luego de la unificación orgánica natural).

Los monumentos a la unificación (paletas conmemorativas como la maza de Escorpión, la paleta de narmer o la maza de Narmer) crean una tradición diferente.

El período dinástico arcaico da cuenta de una sociedad estratificada, con lujos, edificaciones monumentales y tumbas soberbias, especialmente en el período Garzeense y que se desarrolló muy rápido, lo que llama mucho la atención.

Apesar de incertidumbres y de la destrucción de yacimientos que parecían no calzar en la teorías vigentes, es claro que existía una neta división entre el Alto Egipto y el Bajo Egipto. En el Alto Egipto el yacimiento más antiguo es Badarí (5000 - 4000 a.C.) y coincide con la cultura siguiente, la amratiense (de El Amrah) con agricultura, pastores, con escasos signos de diferenciación social. En el Bajo Egipto los yacimientos no muestran uniformidad con poblados agrícolas de pequeñas unidades y otros de cazadores y recolectores, con semejanzas con el sur de Palestina (casas subterráneas), pero hay pendientes de excavar.

Se supone que la unificación fue por una mayor densidad de población y necesidad de terrenos disponibles en el norte, siguiendo el caso del poblado Hieracómpolis en 3100 a.C. Parece que grupos aristocráticos o familias dominantes tuvieron un rol importante por los vestigios en paletas decoradas y mazas. Parece haber sido un proceso gradual, lo que contradice la idea de un acto voluntario y puntual obra del rey Menes.  Podría no haber habido un Alto y Bajo Egipto sino un reino que iba creciendo. 

Se asume así que el período dinástico fue una etapa de transición y consolidación. que tardó mucho tiempo (250-400 años). A finales de ese período, Egipto era un estado grande, unido bajo un soberano supremo con ceremonias y ritos complejos que subrayaban su naturaleza divina. Las tumbas reales consumían una proporción significativa de los recursos humanos y materiales.


Egipto durante el Imperio Antiguo (Dinastías III-VI, 2686-2181 a.C.)

Reinados breves y múltiples reyes sugieren dificultades para mantenerse en el poder. Se enlistan gracias a la piedra de Palermo, los recuentos de ganado, pero hay dudas de si eran anuales o cada dos años, y el Canon de Turín. En general poca información, pocos textos y algunas inscripciones que relatan expediciones militares como al Sinaí. En las tumbas de los funcionarios reales hay recuentos de títulos y premios mediante decretos, así como textos autobiográficos forma literaria típica hasta el período ptolemaico). Además textos sobre el funcionamiento de los grupos sacerdotales. El símbolo más conocido del Imperio Antiguo son las grandes tumbas en forma de pirámides. Inicialmente con arquitectura escalonada (como Zóser), luego sin escalones. Se ha tratado de ver en los emplazamientos alrededor de la tumba principal, reflejos de la jerarquía política pero la relación no es tan directa y falta mucho por determinar. Se redujo su altura y dimensiones pero no por decadencia sino para destacar obras del culto al Sol. A los faraones se les añade “hijo de Ra”. 

Más allá del Nilo se han encontrado asentamientos en el desierto de Libia, en los cuales era de gran importancia el control de los oasis y tenían comunicación con Nubia. Con la construcción de la represa de Asuán, hubo mucha excavación y hallazgos. Ya para la dinastía IV había asentamientos en Buhen, segunda catarata. Hacia finales de la dinastía V, hubo un gran cambio y apareció un grupo Nubio “c” y se formaron pequeños principados lo que presume que la explotación directa de los recursos de Nubia por Egipto ya no era factible pues se habían con autorización del poder central.

Hacia Levante había relación con Biblios para comerciar madera y expediciones al Sinaí. 

Se desarrollaron diversos géneros literarios como la Teología Menfita (copia en piedra de fragmentos del texto original), aunque se cuestionan algunos arcaísmos usados. Eran frecuentes los textos de “Instrucciones”, aunque los textos que hay no son anteriores al Imperio Medio. Son enseñanzas o máximas prudentes. Además los textos de las pirámides, escritos en sus paredes son otro género literario, con una función mágica. Hay leyendas pero son muy tardías, de la época de Heródoto. Eran frecuentes esas historias humanísticas sobre los faraones, con contenido moralizante o de burla. 

El faraón era la encarnación del poder sagrado. Imponía la ley y el orden y estaba sujeto a ellos (llamados ma’at: verdad, comportamiento adecuado, justo equilibrio, etc.) y combinaba su mandato omnipotente y naturaleza divina con una entendible humanidad. Iba acompañado de un flabelífero (Persona que tenía por oficio llevar y agitar un abanico grande montado en una vara, en ciertas ceremonias religiosas o cortesanas.)

Asumía el poder y luego se coronaba. La ceremonia se recordaba anualmente, con referencias a los dos países y se confirmaban funcionarios en sus puestos.

Aunque el faraón tenía más de una esposa, no había un harén propiamente dicho. se practicaba la endogamia, pero no era la norma obligatoria. Incertidumbres sobre la sucesión daban lugar a facciones cortesanas. Las masas vivía condiciones duras pero no eran todos esclavos. Había mercados diversos (no solo lujos sino bienes diarios) con bienes y servicios sencillos como peluquería y se practicaba el trueque. No es correcta la idea de que todo el trabajo era ordenado por el Estado y forzado. Había artesanos libres por contrato.

Inicialmente la administración del Estado era encargada a parientes del faraón, pero más tarde el cargo era desempeñado por otras personas no familiares, pues en principio no había obstáculo ni cargos heredables.

Los dos países se dividían en nomos (distritos o provincias) cada uno bajo el mando de un gobernador, modelo que persiste hasta la época romana.


Heracleópolis y la Ascensión de Tebas.

El Primer Período Intermedio, como se denomina, se extiende del final de la dinastía VI hasta parte de la XI (2180 - 2040 a.C.) Los edificios e inscripciones reales están ausentes. Al final da paso al Imperio Medio, en el que reaparece un poder central fuerte. Hay tumbas de gobernadores más numerosas, con autobiografías más largas y ricas, lo que sugiere que el declive del poder central dio paso al poder provincial. Hubo guerras civiles intermitentes. Hay mucha información del Bajo Egipto, pero poca del Alto Egipto y se desconoce los lazos políticos de gobernadores durante el Imperio Antiguo.

Siguiendo los años del Canon de Turín se ve que los faraones de estas dinastías fueron muy efímeros. 

Manetón y el Canon de Turín son las únicas fuentes que dan la lista de los soberanos de Heracleópolis. Lo que sabemos proviene de las tumbas de los gobernadores (nomarcas). El mejor conocido es Merikare. Hay una obra literaria: Las Instrucciones a Merikare, que se conserva en copias de la dinastía XVIII. Ese documento y testimonio de nomarcas indican que los heracleopolitas  ejercían un control bastante amplio y que en Ábidos hubo una dura lucha entre Heracleópolis y Tebas (que en esa época era un centro de poca importancia). Otros documentos como la autobiografía de Ankhtify narran el crecimiento de Tebas (nomo 4), con la ayuda de Coptos (nomo 5). Otra responsabilidad de los nomarcas era el suministro de alimentos. 

Los escasos testimonios indican que al final de la dinastía VI se produjo gran inestabilidad en el dominio del faraón y hasta posibles cambios climáticos. Parece que no se sostiene la tesis de que grandes familias erosionaron en poder del faraón.

Los signos de desintegración política y de dificultad económica son la ausencia o escasez de edificios reales, expediciones e inscripciones reales, con la excepción de Tebas con templos funerarios y estelas que demuestran que el centro de administración lo ostentaba Tebas. Aunque la dinastía XI no duró mucho tiempo luego de la muerte de Mentuhotep II, siguió siendo venerado como reunificador del país.


Egipto durante el Imperio Medio

Este representa la etapa “clásica” de la civilización egipcia de gran fortaleza y unidad política, especialmente durante la dinastía XII (1991-1785 a.C.). la XIII a pesar de su gran número de faraones logró mantener el orden. Hay gran riqueza de materiales documentales sobre todo papiros de El Fayum. Los registros anuales de Amenemes II muestran registros diarios de eventos. Hay pocos restos arquitectónicos, lo que se atribuye a grandiosas construcciones del Imperio Nuevo que eliminaron construcciones del Imperio Medio. Hay grandes fortalezas en Nubia. De esta época es la profecía de Neferty que fue escrito ex eventu en en la dinastía XII pero se situó en la dinastía IV, vaticinando un desorden y luego aparecerá un hombre sabio (Amenemes I) que salvará Egipto. Se trasladó el gobierno al norte, cerca de Menfis (aunque Tebas siguió siendo importante llamada la ciudad del sur)y se retomaron los enterramientos en pirámides. Las estatuas reales del Imperio Medio son más grandes que las del Imperio Antiguo y se menciona el faraón en himnos. Los faraones son retratados con el ceño fruncido, lo que se supone refleja la carga de oficio del rey. Esto aparece en las instrucciones del Rey Amenemes I al rey Sesostris (su hijo y sucesor).

El gobierno y la administración del Imperio medio los conocemos por los papiros del Alto Egipto y el yacimiento de El Lahun, cerca de El Fayum. Ahí los faraones de la dinastía XII empezaron un proyecto de drenaje que aumentó las tierras disponibles para la agricultura. Como en el Imperio Antiguo el visir seguía siendo importante. Había un control muy detallado lo que hace suponer servicios de policía muy efectivos.

Entre la primera y segunda catarata hay fortalezas que revelan la relación estrecha con Nubia y en muchos casos su sometimiento y ocupación. 

En el Levante, las pinturas de un nomarca muestran un jefe con su séquito procedente del Sinaí con regalos para el gobernador provincial. Existen testimonios de hostilidades ocasionales con zonas de Palestina.

La literatura de esta época revela angustia sobre la vida luego de la muerte (canción del arpista). Se desarrolla literatura legitimista para afianzar el poder de la dinastía XII. Es el modelo clásico de la lengua y literatura egipcias. 


El segundo período intermedio y el dominio de los Hicsos en Egipto (1720-1550 a.C.)

La autoridad central perdió el control de la totalidad del país y algunas regiones pasaron a ser entidades independientes. Este segundo período fue más largo que el anterior y hubo una serie de gobernantes extranjeros. La victoria sobre los Hicsos dio lugar al Imperio Nuevo. Hay inseguridad cronológica (hay un hueco de 138 años y posiblemente hubo reyes simultáneos pero no se sabe cuáles y cuándo) y carencia de fuentes.

El texto de Manetón constituye la principal fuente cronográfica y desgraciadamente el canon de Turín es fragmentario en este punto. Donde coinciden es más confiable este que aquél. Josefo en el s. I a.C. en Contra Apión habla de los Hicsos. La dinastía XV correspondió a los soberanos de países extraños. Los Hicsos situaron su capital en Ávaris. También están aludidos en las estelas de Camosis (último faraón de la dinastía XVII de Tebas) y la tablilla de Carnarvon.

Las dinastías XII y XVII son Tebanas. La dinastía XIII plantea más problemas. Manetón no conserva el nombre de ningún faraón y el Canon de Turín pocos. La dinastía XII debió extinguirse. 

La dinastía XIV estuvo según Manetón gobernando por 184 años, pero podría influir algún orgullo local ya que eran de la misma ciudad de Manetón. Los nombres en el Canon de Turín son extraños y parecen ser apodos y reyezuelos. Quizás hubo una serie de principados independientes en una erosión importante del poder central. No es claro hasta dónde exactamente llegaba el control de los Hicsos, pero es seguro que no controlaron Nubia. Las inscripciones sugieren que adoptaron nombres habituales de soberanos egipcios y no hay pruebas de rechazo generalizado y más bien las hay de integración con los faraones en su gobierno. 

 

lunes, 24 de marzo de 2025

Estructura y proceso

Gaddis, John L. “Estructura y proceso.” En El paisaje de la historia, 59-79. Barcelona: Anagrama, 2002.


El paisaje histórico es inaccesible. Es como un experimento al que no llega a ver pero sabe por referencias, y quedan algunos residuos (Bloch).

El tiempo y el espacio proporcionan el campo en el que la historia sucede, la estructura y el proceso proporcionan el mecanismo.
Para los geólogos, por tanto, la distinción entre estructura y proceso corresponde a la distinción entre presente, en el que las estructuras existen, y pasado, en el que los procesos les dieron origen. ¿Es así también para los historiadores? Ésta es la cuestión que quisiera explorar aquí.

¿La Historia es ciencia? La respuesta no es sencilla.

La ciencia tiene una cualidad que la privilegia respecto de todos los otros modos de investigación: la de haber mostrado más capacidad que los demás para producir acuerdo sobre la validez de los resultados en diferentes culturas, en distintas lenguas y entre observadores muy dispares. 

Marc Bloch veía en la ciencia un modelo para los historiadores, pero no porque creyera que los historiadores se estaban haciendo, o debían hacerse, más científicos sino porque veía que los científicos se hacían más históricos.

Al descubrir que lo que existe en el presente no ha existido siempre en el pasado, que los objetos y los organismos evolucionan a través del tiempo, en lugar de permanecer siempre exactamente iguales, los científicos comenzaron a derivar estructuras a partir de procesos: en resumen, habían introducido la historia en la ciencia.

En ciencia, la clave del consenso es la reproductividad: se espera que las observaciones realizadas en condiciones equivalentes, con independencia de quien las lleve a cabo, produzcan resultados aproximadamente correspondientes. Desde este punto de vista, como es obvio, el método histórico nunca puede aproximarse al científico.

Pero no todas las ciencias funcionan de esta manera. En otras la reproductibilidad significa construcción del consenso de que esas correspondencias son verosímiles. En esto es en lo que coinciden aproximadamente el método de los historiadores y el de los científicos, al menos el de los científicos para quienes es imposible la reproducción en el laboratorio. Pues los historiadores también comienzan con estructuras supervivientes, ya sea en archivos, en artefactos o incluso en recuerdos. Luego deducen los procesos que las produjeron. 

Inicia con una estructura superviviente y a través de experimentos mentales, busca deducir los procesos que han dado origen a esa estructura: replicabilidad virtual.

Por tanto, en la historia, como en la ciencia, la imaginación debe estar limitada y disciplinada por las fuentes, y esto es precisamente lo que la diferencia de las artes y todos los otros métodos de representación de la realidad.

Para lograr su objetivo también hay una particular secuencia de procedimientos a seguir.

Primero conexión con la realidad, luego comparar la evidencia con lo que se sabe (y lo que se imagina) para hacer representaciones (redefinir el problema y cambiar de dirección) y luego persuadir de ellas con pares que verificarán si hay una adaptación adecuada entre teoría y experimento.

Se ha vuelto a poner de moda el término consiliencia: coincidencias inesperadas de resultados a los que se llega a partir de aspectos muy distantes de un mismo tema (William  Whewell). Una visión holística y universal. El autor propone más bien un término de adaptación recíproca.

Recomienda a los historiadores justificar mejor su existencia, legitimarse como forma de conocimiento, defender sus métodos. La inocencia metodológica lleva a la vulnerabilidad metodológica. No estamos siendo científicos cuando nos resistimos a jerarquizar las causas y rechazamos el uso de una jerga específica. Defensa: no todos los científicos jerarquizan causas.

 


domingo, 23 de marzo de 2025

Las civilizaciones antiguas de Mesopotamia

Foster, Benjamin y Karen Polinger Foster. Las civilizaciones antiguas de Mesopotamia, pp. 7-93.


EL INICIO


La civilización que surgió donde hoy es Irak se formó geológicamente al final del Plioceno e inicios de Pleistoceno, afectada por calentamiento y enfriamiento climático.



PLIOCENO

El Plioceno es una división de la escala del tiempo geológico que se extiende desde hace los 5 millones de años hasta los 2,5 millones de años aproximadamente. Su nombre proviene de las palabras griegas pleion, ‘más’, y xeno, ‘nuevo’, y hace referencia a la proliferación de la fauna moderna, esencialmente, mamíferos. El clima del Plioceno pasó de cálido a frío con estaciones marcadas hacia el final del mismo, lo que continuó con el descenso de la temperatura durante el Pleistoceno. En el Plioceno se formó el itsmo de Panamá que separó los océanos Atlántico y Pacífico, y cortó las corrientes cálidas ecuatoriales. A consecuencia de esto, ambos océanos se enfriaron, en especial, las aguas árticas y antárticas. El clima más frío y seco redujo las plantas tropicales a una estrecha franja ecuatorial, mientras que al tener la Tierra estaciones muy marcadas, aumentaron los árboles de hoja caduca. La fauna continental y marina eran esencialmente modernas, a pesar de que la fauna continental tenía un aspecto algo más primitivo que la actual. El primer homínido reconocible, el Australopithecus,  apareció en África en esta época y surgieron, además, otras especies de homínidos, como el Homo habilis y el Homo erectus, que se consideran antepasados directos del Homo sapiens.


PLEISTOCENO

El Pleistoceno es una división de la escala del tiempo geológico que se extiende desde los 2,6 millones de años hasta los 11.700 años aproximadamente. Su nombre proviene de las palabras griegas pleistos, ‘lo más’, y kainos, ‘nuevo’, y hace referencia a las apariciones de la fauna más moderna. Esta época se caracterizó por la ocurrencia de una serie de glaciaciones, al menos 5, intercaladas con épocas un poco más cálidas, por lo que es conocida como la “edad del hielo”. Se cree que al menos el 30% de la superficie del planeta estuvo cubierta por los hielos glaciares y, debido a la escasez de lluvias y a la acumulación del agua en los hielos polares y en el resto del planeta, los mares descendieron al menos unos 100 m por debajo del nivel que tienen hoy. Para esta época los continentes ya se encontraban en su posición actual. El Pleistoceno fue la primera época en que apareció el Homo sapiens y, para el final de ella, los humanos ya se habían expandido por todo el planeta, aprovechando los puentes terrestres y de hielo dejados por las glaciaciones y el bajo nivel del mar. La megafauna y el predominio de los mamíferos son característicos de esta época. Sin embargo, el mamut, el mastodonte, el oso de las cavernas, el tigre dientes de sable y otros grandes mamíferos que vivieron en este tiempo se extinguieron hacia el final del mismo, principalmente, en Norteamérica y Sudamérica (73% de los grandes mamíferos y 80% de los géneros de mamíferos respectivamente).



Dependiente de los dos ríos principales, el Tigris y el Éufrates.



Hace unos 10.000 años hubo, luego de un frío seco, un período cálido y húmedo que formó su apariencia desértica y de llanuras aluviales.

Se le llamó al sur Shinar, Sumer o Kengir y al norte Wari luego Akkad. En 1700 a. C. se unen y forman Babilonia. Luego se denominó el sur Caldea y el norte Asiria. Y desde la invasión musulmana de 637 se llama Irak. Durante el siglo XX se le llamó a toda la región Mesopotamia, aunque algunos la usan para referirse a ella antes de la invasión musulmana, y luego la llaman Irak.

Dado que una de las formas más comunes de referir a las civilizaciones es su tecnología, podemos dividir según la tecnología usada. El Paleolítico coincide con el Pleistoceno y del Mesolítico en adelante con el Holoceno. 

Hace unos 8.000-10.000 años se inició la revolución del Neolítico y la domesticación de plantas y animales. Hay evidencia de cómo se produjo pero no hay tanta para explicar por qué se produjo. El éxito agrícola generó crecimiento de la población y poblaciones con algunas docenas de casas. Algunas pocas con algún significado religioso. Se utilizaron nuevos materiales como la obsidiana (de Turquía) y la cerámica (arcilla cocida) y la cultura material en Ubaid encuentra herramientas simples y vasijas.

Aparte de la agricultura, una segunda transición fue el descenso de los agricultores de las estribaciones (grupo de pequeñas montañas que derivan de un sistema orográfico mayor, dígase cordillera o sierra) a las llanuras, incrementando pastoreo, mayores necesidades de irrigación y modificando de forma importante el entorno, todo esto desde 5.900 a 4.300 a.C.

En los poblados se observa una naciente jerarquía.


LA CUNA DE LA CIVILIZACIÓN

No hay una ruptura visible entre Ubaid y la gran Uruk (10 km de murallas), pero la tradición literaria lo refiere como súbita. Cerca de 3.600 a.C. se construyen grandes edificaciones.


Los dioses Mesopotámicos eran similares a los humanos con sus defectos y deseos, algunos muy implicados en los asuntos humanos, otros más alejados.
En general durante la segunda mitad del cuarto milenio a.C., se desarrollaron varios asentamientos jerarquizados y dependientes de Uruk. Hay teorías sobre su origen, como la necesidad de controlar recursos o territorio. Hay vestigios de la cultura de Uruk en Turquía y Siria.

Uruk impuso una estética que perduró en el arte de pueblos siguientes: Cabeza de Uruk (primera representación de una mujer), Vaso de Uruk (vaso de Warka) y sellos cilíndricos. 

La teoría económica y social sugiere que los excedentes generaron posibilidades de riqueza, poder y prestigio, lo que contribuyó al modelado de las sociedades, apoyado por herramientas ideológicas. No fue a pura fuerza.

La invención de la escritura fue de los logros más sorprendentes de Uruk. Su técnica cuneiforme perduró por 3.000 años. Parece haber sido desarrollado expresamente para representar la lengua hablada. Como antecedente había cantidades en sobre de arcilla (con sellos cilíndricos para denotar su origen), pero no eran números fijos pues un mismo símbolo podía representar diferentes cantidades según el objeto.

Sin embargo, aún con todos estos avances, los posteriores Sumerios tenían información escasa sobre Uruk.


LAS PRIMERAS CIUDADES ESTADO

Hacia finales del cuarto milenio, Uruk dejó un vacío cultural. Se llenaría con otras formas locales. Ciudades que constituían una liga o federación. Ur (sede del santuario del dios de la Luna - Nanna) y Shuruppak eran parte de ella, al igual que Kesh, santuario de la diosa del nacimiento. Mucho orden en las parcelas para regadío. En el tercer milenio a.C., Tumbas Reales revelaron contactos internacionales. Acostumbraron entierros masivos, el poderoso y toda su familia y corte, como sucedió con Gilgamesh. Entierros con joyas, instrumentos musicales y otros elementos de cultura material con elementos de muchos lugares.

Según la Lista de Reyes sumerios, fue un don de los dioses, empezando con Etana de Kish (norte de Sumer). Hay una sección antes de que el diluvio arrasase (ver https://es.wikipedia.org/wiki/Utnapishtim y la historia de Atrahasis).

En Shuruppak, miembro de la liga y encabezada por el rey de Kish, había actividades intelectuales, administrativas y comerciales. Añadieron sus propias palabras al idioma sumerio escrito. Se han recuperado tablillas e impresiones de sellos. Una red de funcionarios y comerciantes de unas 20.000 personas. Hacia 2.400 a.C. hubo una invasión y fue reducida a cenizas.

En los años siguientes Lagash y Umma liberadas de su vínculo con la liga kishita combatieron por tierras. La Estela de los Buitres (por la imagen de buitres sobre los cuerpos de muertos) conmemora la victoria de Eannatum, gobernante de Lagash sobre Umma.

Lagash siguió prosperando, con el arado sembrador que tenía un embudo encima del que caían semillas con regularidad y precisión, como relatan los manuales.

Dilmun (tal vez Bahrein) era un centro mercantil para intercambiar grano, lana, tejidos, plata, resinas por cobre y estaño, componentes esenciales del bronce para armas y herramientas. Textos sobre las preocupaciones y logros de los gobernantes de Lagash permite conocer mejor la época, así como unos 1200 archivos administrativos. Uruinimgina (o Urukagina) adoptó el título de Rey en 2350 a.C., que no se solía usar, instituyó nuevo orden en el que dioses eran primordiales, pero fracasó y debió retractarse de algunas medidas.

Lugalzagesi, dirigente de Umma alimentó la ambición de los reyes sumerios de gobernar todo Sumer como un único territorio.

Enlil era un dios irascible, y molesto por discusiones envió plagas e instauró el celibato. Enki, dios de la sabiduría ayuda a Atrahasis a evitar desastres. En epopeya de Gilgamesh dice:


REYES DE LAS CUATRO PARTES DEL MUNDO

A pesar de las conquistas de Lugalzagesi, la unificación vendría de un nuevo orden impuesto por Sargón, procedente de Akkad, cerca de 2279 a.C.

Leyenda cuenta que fue abandonado en un cesto a la deriva en el Eufrates. hay otras historias similares y otras historias explican el ascenso de Sargón. Proveniente del norte, conquistó muchas tierras con su gran ejército, llamado victorioso en treinta y cuatro batallas, avanzó a Irán y Turquía. Reconstruyó Kish pero se estableció en Agadé (ubicación aún desconocida). Nombró a su hija Enheduanna sacerdotisa de la luna en Ur. Ella escribió himnos y un poema autobiográfico.

Con motivo de la sucesión de su hijo Rimush hubo revueltas y éste fue asesinado en 2270 a.C. Sucedido por su hermano Manishtusu quien aumentó su territorio y se estableció en Lagash, que prosperaba de nuevo. 

En el año treinta y siete, Naram-Sin, su hijo, se convirtió en símbolo de grandeza por los siguientes dos mil años. Hizo reformas administrativas importantes, evolucionó la escritura, y se dieron las expresiones pictóricas más bellas de los acadios. Llevaba un casco con cuernos que simbolizaba que había asumido con los honores de los dioses, quienes autorizaron la veneración del líder, al que a veces se refería como “dios de Agadé”.

Rompe con la tradición de que la nobleza descendía del cielo y asciende al cielo según la obra la Estela de la Victoria (triunfo sobre los Lullaby en Montes Zagros - Irán). El imperio siguió prosperando. Construyó Ekur, templo de Enlil en Nippur, pero luego lo derribó y se atribuyen malas fortunas a esto. Muchos despreciaban la arrogancia acadia y haber eliminado el título de rey de Kish, pues usaba rey de Akkad. Hubo así una revuelta en su contra pero prevaleció (por el amor que Ishtar le dispensaba, dicen textos). Si bien su hijo asumió, el imperio se debilitó y siguió un período de anarquía.

Lagash sacó provecho del declive del poder acadio en Sumer. Uruk resucita también y su rey Utu-hegal adoptó el nombre de Naram-Sin (rey de las cuatro partes del mundo), pero falleció por ahogamiento accidental en 2113 a.C.

En Ur, Ur-Nammu construyó el primer zigurat de muchos que se hicieron por él y por gobernantes posteriores. Sucedido por su hijo Shulgi, hubo edad de oro de la literatura, el más destacado Gilgamesh. Había un sistema formal de educación para conocer estos textos y repetirlos, por la importancia de la tradición, la realiza y que reconociera valores.

Esta sociedad descansaba sobre el trabajo de serviles, documentado por más de 35.000 registros administrativos. El éxito fue la meticulosa planificación. Sin embargo, problemas económicos surgieron. En la hacienda acadia había pocos fijos y muchos arrendatarios. En cambio en Ur, obreros mantenidos por el gobierno cultivaban sin respetar rotación de cultivos y a costos más altos, decreciendo la productividad. Había amenazas del norte: los hurritas, pueblo de Asiria (Irán noroccidental) y al oeste los amorreos amenazaban desde Siria. la poesía retrata un cuadro desalentador, de desorden y pestilencia. Luego empezaron las hambrunas: había comida pero el precio era elevado. Grandes equipos de obreros se rebelaron. Los elamitas aprovecharon en 2004 a.C. saquearon la capital. Los poetas narran el fin de Ur. 


LA ERA DE HAMMURABI

Tras la caída de la Tercera Dinastía, los amorreos se extendieron. Se acoplaron mediante imitación servil (simplemente mentir sobre antecedentes y colarse en historia de Ur o Acadia según fuera necesario); afirmación pragmática de costumbres y actitud comercial y hacer alarde de su pasado amorreo pero adscribiendo a un mito de orígenes ancestrales, reyes que moraban la tierra. Alianzas constantes y cambiantes y una dinámica actividad comercial.

Hammurabi (1792-1750 a.C.) es el arquetipo del monarca amorreo triunfador. Basado en Babilonia fundó un imperio. Hizo suntuosas restauraciones de centro de culto y convirtió a Babilonia en centro político, religioso y económico. El sistema de ciudades-estado fue absorbido hasta formar un estado territorial babilónico. La correspondencia revela atención e involucramiento en detalles en todo el imperio. Famoso por su Código Legal en una estela de basalto, con figura de rey con tocado sumerio y levantando mano como acadios, con la presencia de Shamash dios del sol y juez supremo. Hay pocos registros de la aplicación individual del Código pero muchos edictos que aliviaban cargas de empobrecidos. Hubo esclavitud adquirida o sobrevenida por deudas por altos intereses. Hay textos con recetas de cocina y el tema amoroso sexual está muy presente en literatura y cultura material.

De esta época es Epopeya de Gilgamesh, poemas compuestos en Tercera Dinastía se transformaron. 

El dominio amorreo tiene lugar tras la muerte de Hammurabi. Además de revueltas, el Éufrates cambió cauce (tal vez por acción humana) y hubo hambrunas. En Turquía se estaba formando el pueblo de los hititas. El último rey de Babilonia fue derrotado por Mursilis rey hitita. Pero no gobernó sino que cedió poder a los casitas, un nuevo pueblo que penetraba Irak por el noreste, que crearon nueva dinastía y reino.

sábado, 22 de marzo de 2025

Identidad Étnica y Poder Estatal

Bernardi, Cristina de. "Identidad Étnica y Poder Estatal en la Mesopotamia del III Milenio a.C. Problemas de reconstrucción histórica" en: Estudios de Asia y África, XXXVII, 2, 1998


EN LOS ÚLTIMOS AÑOS, el número de movimientos de reivindicación étnica y de guerras interétnicas se ha incrementado enormemente.

La perdurabilidad de las identidades étnicas y de sus reclamos obliga a pensar en la comprensión de las formas primarias de las identidades étnicas y de su patrón social relacional.

En los estudios acerca de la Mesopotamia del III milenio a.C. -periodo en el que los protagonistas principales fueron los grupos etnolingüísticos sumerio y acadio- se estudian para determinar si son conflictos políticos entre estados, o bien como episodios en que se vislumbren diversos momentos de las relaciones entre pueblos con diversas lenguas y culturas (etnias). En este artículo intentaré llevar a cabo una aproximación al problema del poder desde esta última perspectiva.

Parto de la certeza de que la conformación de una etnia no es inmutable sino que surge a partir de un conjunto de procesos sociales, económicos y políticos que, a su vez, generan diversas acciones de cohesión étnica y las etnias participan en un campo de interacción sumamente complejo, en el que la alteridad, la conciencia del otro, colabora en la propia autodefinición. Me interesa destacar el significado y la acción del poder estatal en la identidad étnica y las relaciones interétnicas

A pesar de la dificultad propone esta definición provisional de etnia: conglomerado humano, de dimensiones diversas, con una especial y propia relación con un territorio determinado, que reconocen una historia común que les provee particularidades relativamente estables de lengua y cultura; y que poseen autoconciencia de unidad y diferencia de otros conglomerados humanos, base del sentimiento de pertenencia e identidad étnica.



Tradicionalmente, el ideal de la historiografía documentalista había sido tomar el texto como información sobre el pasado, con el objetivo de reconstruirlo con la mayor verosimilitud posible. Esta posición se apoya en la ilusión de que es factible una descripción neutral de los hechos, sin interpretación (y por lo tanto sin contaminación). Pero la profunda renovación teórico-metodológica de las ciencias sociales en los últimos años ha llevado a que, desde distintas perspectivas teóricas, lingüísticas, literarias y también desde la misma historia, se haya revisado (y relativizado) la concepción puramente documentalista de la historiografía y se plantea la revalorización del documento como texto en sí.


Por el contrario, estos documentos deberían verse en sí mismos como objetos de análisis (...) (E)l problema no es llegar a saber si un hecho narrativo es 'verdadero', sino por qué ha sido asentado y por qué de ese modo particular y no de otro.” (  M. Liverani, "Ideologías políticas y léxico político en las cartas de El Amarna", en Berytus, vol. XXXI, 1982, p. 42


Analiza así el proceso de tránsito de los grupos étnicos sumerio y acadio a la configuración étnico-política; en otras palabras, se trata de analizar los vínculos entre la emergencia del poder estatal y las transformaciones de las identidades étnicas.

(Faltan páginas 318-320)

En los textos se lee quiénes se valoran como “los otros” por oposición a “nosotros”. El desplazamiento del concepto de enemigo al de extranjero es uno de los síntomas del proceso de construcción de la configuración étnico-política.

En el período Dinástico Temprano despunta la organización estatal con el proceso de urbanización centrado alrededor del templo. La ciudad completa así el concepto de fijación territorial iniciada en la pertenencia a la aldea sedentaria. 

Sargón extenderá su denominación a "Rey de las cuatro partes" o cuatro puntos cardinales y esto necesita un sustento ideológico legitimador de ese reclamo, que una vez más se buscará en el mundo divino.

Debemos suponer que, en la medida en que los registros e inscripciones son concebidos por la élite que pretende llevar a cabo ese proyecto, intencionalmente se hará hincapié en la cohesión interna y en su contraste con las etnias y países extranjeros.

Cabe rescatar el señalamiento hecho hace tiempo por Max Weber: "...la comunidad de lenguaje, y al lado de ella, la homogeneidad de la reglamentación ritual de la vida, condicionada por representaciones religiosas análogas, constituyen elementos activos extraordinariamente fuertes en la creación de un sentimiento de afinidad étnica..."